Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de septiembre de 2010



Una Botella en el Mar

He ido por la vida descubriendo misterios, algunos que no hubiera querido nunca encontrar, y deseando descifrar los recovecos de mi vida que me pudiera traer el mar.

He caminado tantas veces por la playa, perdiéndome entre los pensamientos que a veces trae mi pesar, y poco a poco me he ido relajando cuando al ver la inmensidad y su profundidad, abriéndose desde lejos, ante mis ojos, un mágico horizonte lleno de esperanza, ecos de brisa que trae hasta la orilla de la playa, y los tantos corales y conchas perdidas que puede uno encontrar.

Mar, estás tan cerca y a la vez tan lejos... te veo en toda tu majestuosidad, te he visto mostrar lo grandioso que eres, y he visto la calma que también posees... Es hermosa tu espuma, la fresca brisa que refresca mi rostro, y el viento impetuoso que me sigue al caminar. Tu ruido es eterno, escucho como rompe el silencio, pero a la vez escucharte me produce cierta paz...

Entre mis sueños, he visto una botella flotar. Cuando camino por la blanca arena la busco sin cesar, alguien me dijo en un sueño, que la mar me traería la respuesta a todos los misterios que en la vida están...

Se que alguien los escribió para mi, se que algún día la he de encontrar...


jueves, 22 de julio de 2010

Escrito en una tarde de lluvia...

Escrito en una tarde de lluvia...

Es una tarde un poco fría, me gustan las tardes frías y lluviosas… esas que hacen que te relajes viendo caer las gotas y cuando la brisa fresca te llega cargada de gotitas en la cara… cuando el viento humedecido te despeina, cuando parece que te habla… que te trae todos los secretos, cuando el aire pesa porque lleva todos los misterios… me gusta resolverlos y arreglar el mundo en esos segundos…

Los árboles están contentos, es como si lo festejaran, el color les cambia, quedan totalmente rejuvenecidos, me gusta ver como el viento mece sus hojas y parece que bailan al compás de una bella melodía... me encanta mirar las calles de la ciudad en las noches, ya que la lluvia pasa, cuando las luces se reflejan en las avenidas, parece que nos invitara a dar una caminata…

Mientras cae la lluvia, me gusta sentarme envuelta en una manta en el porche de mi casa, con una bebida caliente entre mis manos, la que está humeando en la espera de ser disfrutada…

Cuantos pensamientos llegan a mi mente, no se me antoja otra cosa que no sea meditar, tratar de reflexionar un poco, tengo tanto en que pensar… tantas cosas que poner en orden ó tomar la decisión de dejarlas por fin a que tomen su camino…

Hago un rápido recuento de mi vida, sonrío… me doy cuenta, que a pesar de todo, las cosas no están tan mal… he sufrido, llorado, pero también he sonreído, cantado, y además disfrutado… Me gusta ser yo, creo que a final de cuentas, no me cambiaría por nadie, ni mi pasado, ni mi presente, y mucho menos mi futuro, espero estar ahí para vivirlo, para seguir aprendiendo… Oh! Porque cuanto me falta por aprender, aunque me doy cuenta que el camino recorrido, es el que yo hubiera escogido… cuanta calma, cuanta paz, cuanta dicha, cuanta agua!…

viernes, 16 de julio de 2010

¿Sigo Soñando?


¿Sigo Soñando?


¿Que es esto? ¿Acaso estoy soñando? Tener la luna en mi cabeza y estrellas en mi mirada, es un estado habitual en mi... Sueño dormida, sueño despierta... Sueño con un mundo mejorado, apacible, repleto de gente afable... ¿Estaré entonces conectada a otro mundo?


Si, la realidad es otra, pero no pierdo la esperanza, algún día, al encender la radio, encontraré noticias que alegren; al salir a la calle, encontraré en cada esquina sonrisas y niños jugando por doquier y la calma volverá a reinar nuevamente, como fuera hace... no, no tengo el dato preciso.


Quiero pensar, que alguna vez en nuestra historia, hubo un mundo diferente, ese mundo con el que sueño, porque está tan claro delante de mis ojos, no creo haberlo inventado... no tengo tanto talento, pero si una gran esperanza. Algún día... estoy segura.

lunes, 12 de julio de 2010

He decidido seguir creyendo...



Decidí Creer...

Tengo desde hace tiempo la manía de creer en la gente, de confiar plenamente y dar por hecho de que los seres humanos tenemos la tendencia a hacer y buscar el bien, no entendería nunca los motivos que empujaran a alguien a actuar de otro modo, creo que no existe la justificación perfecta y mucho menos justa de pretender el sufrimiento de alguien, el lastimar consciente ó inconscientemente a otra persona, por mucho que no podamos estar de acuerdo con ella, eso no nos da derecho de provocarles algún mal. Sé que no somos perfectos, y que podemos equivocarnos muchas veces, nadie tiene la medida de la bondad que sea suficiente y exacta para entregar al mundo, sin caer en el martirismo ni las falsas entregas, ser sólo uno mismo, sin entrar en conflicto con los demás y sobre todo siendo útil, cuando seamos requeridos.

Alguien me advirtió una vez, -"No toda la gente es buena, no confíes tanto en los demás"-, lo más lamentable de todo, es que ese alguien se puso como ejemplo, pero lejos de sentirme decepcionada con el mundo, decidí entender que todos nos equivocamos y merecemos una segunda oportunidad, para acallar nuestra culpa, y quitarnos todo peso que nos impida ver y darnos cuenta que si existen personas cuya naturaleza está inclinada hacia lo positivo, que busca el verdadero compromiso consigo mismo, quienes tienen un alma tranquila y pueden dormir en paz.

Decidí terminar por entender, que como individuos tenemos nuestros dos lados, el bueno y el malo, que en nosotros está cuál es el que queramos que domine a nuestro ser. Así que seguiré en la busqueda, confiando y creyendo en los demás, sólo porque no pudiera ser de otro modo, las cosas no pueden ser tan malas, aunque también estoy convencida de que cada quien tenemos nuestra verdad, lo que es correcto para algunos, para otros pudiera no serlo del todo y nuestra convicción de los hechos nos hace actuar de cierta manera, pero nunca perdonaré a quien intencionalmente busque agredir en cualquiera de las formas a otro ser humano.

"Pase lo que pase, nunca pases por encima de los demás..."

viernes, 9 de julio de 2010

Lo que es la Vida...

Lo que es la Vida...


Es curioso como conforme pasa la vida, uno va descubriendo cosas, eventos y personas que de alguna manera han sido parte importante de uno mismo. Sucesos que dejan marcas, personas que permanecen para siempre, aún y cuando físicamente ya no están cerca, y cosas, cosas que evocan recuerdos, como las fotografías, que no son sino momentos capturados en un papel; tambien hay historias que pueden ser relatadas al momento de escuchar una melodía ó incluso cosas como un libro ú otros objetos que tienen un valor intrínseco, por todo lo que representan.


He tenido hasta ahora, podría decir, que una vida llena de mágicos momentos, todos ellos especiales, los cuales son tesoros guardados en mi mente. A veces, me encierro en mi silencio, me pierdo en un remolino de ideas y recuerdos, algunos hermosos, otros no tanto, pero que todos han sido parte de mi crecimiento y mi madurez mental.


Tuve una infancia muy afortunada, creo fervientemente, que la infancia de cada persona, es la base de nuestra esencia, es donde nos formamos como el indivíduo que vamos a ser más adelante. Crecí en medio de mucho amor, en una familia con fuertes principios y bases sólidas, en donde no faltan las historias que contar y compartir, en donde a lo mejor faltó la presencia de un padre, que no estuvo ahí físicamente, pero que hubo otras personas quienes compensaron esa falta. No menosprecio el valor e importancia que tiene el padre en el núcleo familiar, al contrario, es una figura que no debe faltar en la vida de los hijos, y no puedo negar la gran falta que me hizo mi padre, más siendo aún muy pequeña. Pero estoy cada vez más convencida de que Dios pone las cosas en su sitio, y le da a cada quien lo que puede tolerar. La vida va compensando unas cosas por otras. He escuchado decir que "la felicidad completa no existe" yo diría que si hay momentos en nuestras vidas en donde tenemos una felicidad plena, en donde nos sentimos realmente relajados, es decir, una de mis mejores etapas fue en la niñez, mi infancia, quizá porque en esos años, iba experimentando cosas nuevas, veía la vida como una novela llena de misterio, me encantaba la idea de ir entendiendo situaciones y porqué éstas se daban. Creo que desde siempre he sido muy observadora, cuido los detalles y saco mis conclusiones, para mi misma, claro, es una forma que encontré de aprender de la vida, de dar a cada situación su justa dimensión, de tomar el lado bueno hasta de los sucesos que no fueron tan agradables, de tomar riesgos, de enfrentar las consecuencias de mis actos.


Estoy ahorita, sentada enfrente de mi computadora, pensando que ha sido de mi vida, que he logrado, que me falta por hacer... y creo que no lo he hecho tan mal, ya que puedo sentir que hay mucho amor a mi alrededor, y creo que eso debería de bastar. Descubrí que tengo una gran capacidad de amar, de comprometerme, y sobre todo de ser yo misma en cualquier escenario que la vida me presente. No soy perfecta, nunca lo he sido, ni tengo la menor intención de serlo algún día, no en este mundo, tal vez en el próximo... pero estoy consciente de que me falta por cometer muchos errores, con la premisa de que aprenderé de ellos, pero eso si, serán errores nuevecitos...

sábado, 26 de junio de 2010

¿Cómo saber a cuál de ellos atender?

Photobucket



¿Cómo es que los pensamientos de una misma persona terminan siendo contradictorios entre sí? ¿Cómo saber a cuál de ellos atender? Está la razón, la cual grita en silencio, tratando por todos los medios posibles de hacerse escuchar, pero también está ese trémulo sentimiento que sigiloso entra, a veces, en medio de la angustia y el pesar, y otras, por medio de las sensaciones más dulces y serenas que puede acoger nuestra alma en un mismo segundo… El que te dice, -¡Hazlo, adelante, anímate! ¡La cosa no puede ponerse peor, intenta una vez más!-, y está el que te lo dice con la cara adusta y el semblante sosegado… el que siempre echa a perder la fiesta… -¡Ni lo intentes, es un caso perdido!, No tienes derecho… serénate, da la vuelta y sigue adelante…-

Cuantas veces el corazón se ha tenido que enfrentar con la razón, cuantas veces éste gana la batalla, pero al final, termina perdiéndolo todo…

¿Hasta cuándo es suficiente? ¿Quién tiene una métrica definida hacia lo que es correcto? ¿Correcto para quién? ¿Hasta dónde nos es permitido equivocarnos? Si, la respuesta es siempre la misma, Doña Razón la tiene como mensaje en la puerta de su casa… “Hasta donde no te permitas lastimar a otra persona”.
Ruth L. Acosta